El gélido amanecer despierta con cielos despejados sobre la densa niebla que envuelve la llanada alavesa. Nos dirigimos al Embalse de Uribarri-Ganboa, bien equipados y abrigados ya que la temperatura es de -3º y prevemos pasar toda la mañana, y si es preciso, la tarde, tratando de localizar un porrón bola que se ha visto por esta zona.
Apenas vemos a dos palmos de nuestras narices, así que toca esperar…
Al mediodía, cuando por fin nuestra compañera la niebla se disipa y empezamos a barrer el embalse y su entorno con el telescopio y los prismáticos, detectamos un grupo de setenta ánsares que pacen cerca de la orilla. ¡Uno de ellos es distinto a los demás!
¡¡Es un Ánsar Careto!!
| Ánsar Careto - Anser albifrons |
Aunque se encontraba a una distancia considerable, pudimos hacer fotos y vídeos en los que se pueden apreciar claramente algunos rasgos que permiten su identificación.