Recién estrenada la primavera, el bosque de Orgui se prepara para ver nacer, sobre las ramas de sus robles y en los matorrales que yacen a sus pies, cientos de polluelos que asegurarán la pervivencia de este rico paraje ornitológico.
Ayer, domingo, fuimos a ver este bosque por primera vez. Los robles del parque aún no habían desplegado sus hojas, por lo que pudimos observar bastantes nidos en sus copas y en sus ramas. Además, la observación de las aves nos resultó más fructuosa que de haber tenido que estar lidiando con las hojas de los árboles, que lo cubren todo.
De todas formas, el mejor lugar para observar pequeñas aves en Orgi es su observatorio, donde suelen echar comida a diario durante el invierno y también cuando van a recibir visitas guiadas para colegios y otros colectivos.