Durante una de nuestras últimas excursiones pajareras, nos adentramos en un bosque de coníferas con la intención de sobrellevar un poco mejor la canícula que estábamos sufriendo a lo largo de las últimas semanas.
En el bosque el calor seguía siendo sofocante pero, al menos, conseguimos esquivar los rayos de sol al tiempo que el silencio, sólo interrumpido de vez en cuando por el sonido de algún insecto, y la quietud del bosque nos envolvían.
A los pies de uno de los pinos encontramos unas cuantas egagrópilas, señal inequívoca de la presencia de un búho. Quizás, con suerte, aún se encontraba por las inmediaciones.
| Búho Chico - Asio otus |
Las egagrópilas son una especie de bolsas formadas por restos de alimentos que los búhos regurgitan. Son restos de huesos, plumas y pelos de pajarillos y roedores que los búhos no consiguen digerir.